lunes, 10 de junio de 2013

POLÍTICA, MENTIRAS Y VIDEOS

El título no pretende ser original, en realidad lo que plantea es la reafirmación de que en Política lo que resulta tradicional es la repetición de situaciones, comportamientos y medidas que en modo recursivo, tienden a caracterizar una época. Se vivió con la decadencia del régimen de Fujimori en Perú (2000) y ahora en Venezuela algunos, con más esperanza que certeza, creen ver una reedición del episodio en la política criolla. En Venezuela se hace “política“ en minúscula. Y no puede ser de otra forma cuando se ha renunciado a fortalecer una cultura política que edifique, en la que los ciudadanos sean parte del proceso de conducción política en lugar de súbditos sin derecho a voz y solo con el consuelo del voto. Parte del fracaso en la intención de consagrar la democracia participativa en Venezuela se debe a la pretensión de imponer un modelo que debería construirse a partir de la propia cultura política del venezolano.El proyecto político chavista se inscribe dentro de una fantasía pseudo-revolucionaria de liberación de los Pueblos sometidos por el capitalismo salvaje, en donde la transformación la han experimentado los actores mas no el libreto; la explotación del venezolano persiste, a paso de vencedores, y con lamentables consecuencias para nuestro tejido social. Se vendió una ilusión que se mantiene en los corazones de muchos venezolanos que no racionalizan la política, siendo eso lo que en gran medida mantiene al chavismo en el poder. La presencia de Hugo Chávez cambió -de eso no cabe duda- la forma de hacer Política en Venezuela. No solamente en términos Institucionales sino además, Personales. Antes de Chávez -lo queramos reconocer o no- existía eso que se llamó ‘la majestad del cargo‘, que para Hugo no era sino una forma vergonzosa de manipulación burguesa, de sometimiento del Pueblo. Cuando Chávez rompía el protocolo lo hacía en una suerte de gesta heroica liberadora del Pueblo en reclamo de su libre determinación., en la que él por supuesto, encarnaba al Nuevo Libertador. Con ese discurso se fue afianzando este proyecto político, haciéndole creer a todos, que la suya era una nueva gesta emancipadora, esta vez de las garras del capitalismo. Mientras envenenaba las mentes de millones de venezolanos, su entorno se enriquecía sin limitaciones, gracias a negocios en nombre de esta Patria, tan querida ella. Comenzó entonces a formarse una nueva burguesía al amparo del Poder, conformada por ex funcionarios del Gobierno caídos en desgracia; hermanos de funcionarios del Alto Gobierno; novios/as de personajes cercanos o en el Poder, hasta llegar al mismo entorno familiar del ‘Gigante‘. Los rumores daban cuenta de una grosera ostentación, que no guardaba las formas de otros tiempos donde la discreción era la conseja; en su lugar, la boliburguesía chavista se ha esmerado en demostrar su ‘sobrevenida‘ buena fortuna, sin ningún disimulo. La Boliburguesía estuvo protegida, como bien nos lo han recordado, por el Máximo Líder quien se encargó de atajar los excesos de algunos de sus principales aliados en el poder, teniendo en algunos casos extremos que tomar medidas ejemplarizantes para ‘sanear‘ a la Revolución. Sin embargo, ante su ausencia física, se han desatado todos los demonios del chavismo, bien sea por dolor ante la ausencia de su fundador o por desconcierto ante el futuro inseguro de la Revolución, pero en todo caso lo que está claro es que se movieron los cimientos del Proyecto Bolivariano, y con ello la carga emocional que representa en este proceso de transición llamado postchavismo. Algunos opinadores de oficio consideraban inminente una lucha intestina; otros mucho más pragmáticos se inclinaban por la conveniencia del chavismo de permanecer unido para salvar a la Revolución, el legado histórico del Comandante Supremo. Lo vivido el 10 de Enero dejaba desconcertados a muchos que esperaban una batalla campal y que no llegó siquiera a un conato. Un hecho cierto es que el chavismo, luego del 5 de Marzo está condenado a permanecer como esos matrimonios ‘bien avenidos‘ que duermen en habitaciones separadas. En el chavismo hay varias facciones con Agenda particulares y no necesariamente coincidentes. La necesidad de permanecer en el Poder hace imprescindible que las facciones que conforman el chavismo permanezcan unidas, pero además resulta imperativo que ninguna de ella se fortalezca. En el postchavismo, todas las facciones se encuentran lo suficientemente débiles como para necesitar de esa cohesión. La tarea de cada una de ellas será procurar imponerse sobre las demás. Lo que observamos es precisamente esa lucha. No solamente los audios son expresiones de la medición de fuerzas en el postchavismo, las reacciones de los poderes son parte de ese juego: la salida de algunos actores, momentáneamente, son parte de los movimientos como en un tablero de ajedrez. Los que no estamos en la jugada somos nosotros. Y si no entendemos el juego corremos el riesgo de perdernos, porque no se trata del movimiento sino de la racionalidad del mismo. En el postchavismo cada día hay una negociación, hay entrega y una momentánea tregua. No es fácil estar en el Gobierno por estos días. Y eso se nota con meridiana transparencia. Debatir si Diosdado fue a recibir órdenes a Cuba o si lo del ‘chip‘ en el Zulia fue una prueba piloto, palidece ante la realidad atroz que se cierne sobre la nación venezolana, con los indicadores económicos que se están divulgando. Con lo único que cuenta el postchavismo para permanecer unido, es la necesidad de conservar el poder, y eso es razón más que suficiente para luchar, por cualquier medio. Pero eso también tiene un alto costo. Y seguramente lo van a pagar.

"La Renuncia" - Monólogo presentado por la profesora Aurora Olivieri en el anfiteatro de la Biblioteca de la Universidad Simón Bolívar.

jueves, 6 de junio de 2013

EDUCACIÓN Y FUTURO: La Universidad Autónoma de Venezuela

EDUCACIÓN Y FUTURO: La Universidad Autónoma de Venezuela La Universidad ha sido en la historia política reciente, ejemplo de la transformación que la sociedad venezolana ha experimentado, en buena medida, gracias al proceso de masificación de la enseñanza que sin duda contribuyó a darle movilidad social al ciudadano venezolano, por lo que es posible encontrar una valoración positiva muy significativa sobre la Educación, en todos sus niveles, y especialmente, en el Universitario. Eso explica el lugar que tiene el Profesor Universitario en la sociedad venezolana. En la obra The Road to Academic Excellence The Making of World-Class Research Universities (Philip G. Altbach and Jamil Salmi, Editores:2011), encontramos una muy interesante reflexión sobre el propósito de la Universidad y de las condiciones necesarias para ello. “La Educación, o más específicamente, la Educación Superior, es la vía para el empoderamiento de las personas y el desarrollo de las Naciones. Esta práctica es tan generalizada que las Naciones están luchando por crear instituciones y organizaciones que faciliten el proceso de creación de conocimiento. La generación de conocimiento ha sustituido la propiedad de bienes de capital y la productividad del trabajo como fuente de crecimiento y prosperidad. Innovación es visto como el mantra para el desarrollo. La Universidad moderna es el espacio ideal para el ecosistema de eruditos para buscar nuevas ideas en un espíritu de libre investigación. La creación de conocimiento requiere de una red de expertos activamente vinculados a su pesquisa porque la búsqueda de lo desconocido es producto de mentes comprometidas, desafiando constantemente lo conocido en un entorno propicio. En la historia humana, la Universidad ha sido una de las grandes instituciones que ha surgido y persistido. Su estructura, sin embargo, ha cambiado durante siglos“ (2011: xiii). En los últimos 14 años de gobierno en Venezuela, hemos sido testigos de políticas educativas que rompen con ese propósito, cuando la búsqueda del conocimiento es considerada como contraria a los objetivos de un proyecto político que privilegia la sumisión ideológica en lugar del debate y la discusión. Cuando se promueve una legislación que condiciona el pensamiento, exigiendo la consagración a un solo modelo, se obvia la naturaleza comprometida con la creación de conocimiento, donde se procura una simple transmisión de “saberes“ como si se tratase de productos prefabricados o ya digeridos, que no estén sujetos a discusión alguna. Por supuesto que en estos 14 años, al Gobierno le ha sido muy difícil someter a la Universidad Autónoma, no solamente en términos electorales sino fundamentalmente, en cuanto a lo ideológico. Es en esa naturaleza cuestionadora, nada conformista y muy batalladora que la Universidad venezolana se encuentra, como siempre ha sido en su historia, resistiendo el deseo del poder político de arrodillarla, a través de la asfixia financiera, por lo que las condiciones son sin duda, las más dramáticas que le ha tocado vivir en términos materiales. Hablemos de esa realidad: SALARIO El salario mínimo en 1999 estaba en 120 Bs (198,12$) y el cambio en 699 Bs (0,6057 Bsf) por dólar con una inflación ubicada por el orden del 20,03%. En 2013 el Salario Mínimo es de 2.457,02BsF (390$ a razón de 6,30 BsF por dólar), con la Canasta Alimentaria Normativa (Mayo) situada en los 2.411 BsF y la Canasta Básica Familiar en 10.441,02BsF. La Tabla Salarial de los Profesores Universitarios es la siguiente: Eso explica sin duda el porqué de las distorsiones que observamos en las dos gráficas previas, entre los Militares y los Universitarios, y queda claro que no existe una correlación entre la Universidad como generadora de conocimiento para el desarrollo social y el objetivo de utilizar a la Educación como un recurso de adoctrinamiento. Ante esa realidad, a la que la Universidad venezolana se ha negado, es que se encuentra luchando porque no se trata solamente de un Salario Justo y Digno, es el derecho a ejercer la labor universitaria con dignidad, sin ser sujeto de subordinación a ninguna corriente de pensamiento, sin ser esclavo de un proyecto político, porque la Universidad venezolana no dejará de ser lo que ha sido siempre, un espacio de lucha para aquellos que solo tienen las armas de las Ideas.